El miedo al hackeo y a quedarse tirado
Cuando le enseñé a mi madre que ahora abría la puerta de casa deslizando el dedo por la pantalla del teléfono, su primera reacción fue llevarse las manos a la cabeza: "¿Y si se va la luz? ¿Y si te roban el móvil? ¿Y si unos hackers rusos abren la puerta?". Reconozco que yo mismo tuve esas dudas antes de instalarla.
El modelo que elegí es una cerradura invisible que va montada por el interior de la puerta. Desde el pasillo del bloque, la puerta parece completamente normal. El cilindro original sigue estando ahí y la llave metálica de toda la vida sigue abriendo si quieres usarla. Es decir, si todo falla, saco la llave de emergencia de la guantera del coche y entro.
Instalación sin cambiar el bombín
Mi mayor requisito era no tener que hacer obras ni cambiar el bombín de seguridad de mi puerta (que me costó un buen dinero en su día). Este gadget por 59,90€ simplemente se pega con adhesivo extra fuerte 3M a la puerta, por encima de la llave puesta por dentro. Una vez pegado, un pequeño motor gira la llave físicamente cuando le das la orden desde la app.
La comodidad de salir a correr sin llaves
Salgo a correr tres veces por semana. Llevaba años peleando con dónde meter el manojo de llaves para que no me sonara en el pantalón. Ahora, salgo con mi smartwatch y el móvil. Al volver, saco el teléfono en el ascensor, pulso un botón en el widget de la pantalla de inicio y escucho cómo el cerrojo del piso se abre antes de llegar.
Además, cuenta con una función de auto-bloqueo. Si me voy con prisa y se me olvida echar la llave, el sensor de la puerta detecta que está cerrada y automáticamente gira el cerrojo pasados 3 minutos.
Para que esto funcione con total seguridad, necesitas que tu bombín actual sea de doble embrague (que permita abrir desde fuera con una llave, aunque haya otra llave metida por dentro). Si tu cilindro bloquea la llave exterior cuando hay una interior puesta, te puedes quedar atrapado en caso de que el motor se quede sin pilas.
El tema de las pilas y el WiFi
La cerradura funciona por Bluetooth para ahorrar energía. Si quieres abrirla en remoto desde la oficina (para dejar entrar a un familiar, por ejemplo), necesitas comprar aparte un pequeño "Gateway" WiFi que se enchufa cerca de la puerta. Yo compré el pack completo por unos 75€.
Las 4 pilas AA duran unos impresionantes 6 meses con tres usos diarios, y la aplicación te avisa constantemente cuando la batería baja del 20% para que las cambies a tiempo.
Conclusión
Es, sin duda, el gadget que más sorpresa genera a las visitas. Y aunque al principio da cierto vértigo confiar en un sistema electrónico para entrar a tu casa, la tranquilidad de tener auto-bloqueo y un registro exacto en el móvil de a qué hora se ha abierto o cerrado la puerta vale cada céntimo. Si tu bombín es compatible, es una mejora espectacular.