El problema recurrente de las vacaciones de verano
Tengo unas diez macetas en el balcón del piso: algunos geranios, hierbabuena, un pequeño limonero y cactus. Durante el año las cuido yo mismo con la regadera tradicional. Pero en cuanto llega julio o agosto y me voy de viaje fuera de casa, el calor sofocante del verano madrileño no perdona. Más de una vez he regresado para encontrar un cementerio de hojas secas en el balcón.
Los programadores de riego tradicionales de grifo son caros y, si se desconfiguran o se quedan sin pila a mitad del verano, no tienes forma de saberlo hasta que vuelves a casa. Por eso busqué una solución WiFi low-cost conectada al móvil.
Lo que compré por 12 euros
Para este proyecto no necesité toma de corriente externa en la terraza. Utilicé:
- Una electroválvula WiFi Smart Life (12,90€): Se enrosca directamente al grifo del balcón (o a una garrafa elevada si no tienes grifo) y funciona a pilas o batería USB que dura meses.
- Tubo microtubo de 4mm y goteros regulables (unos 5€): Compré un pack básico en el bazar del barrio que incluye 10 metros de manguera fina y 10 goteros individuales.
El coste total ronda la ridícula cifra de unos 18 euros si sumamos el tubo de riego, pero el cerebro del sistema WiFi costó exactamente 12 euros.
Instalación paso a paso
1. Conectar la válvula al grifo: Enrosca el programador WiFi a tu salida de agua de la terraza. Asegúrate de ponerle la junta de goma que incluye para evitar cualquier fuga por goteo continuo.
2. Diseñar el circuito de microtubo: Lleva el tubo negro fino a lo largo del balcón pasando por todas las macetas. Córtalo con unas tijeras normales en cada maceta y coloca una pieza en "T" para derivar el agua a cada planta de forma individual.
3. Pinchar los goteros regulables: Pon un gotero en el extremo de cada ramal dentro de la maceta. Los goteros de rosca son geniales porque te permiten regular a mano la cantidad de agua: ábrelo bastante para las plantas sedientas como la hierbabuena y déjalo casi cerrado para los cactus.
4. Emparejar con la aplicación: Abre Smart Life en el móvil, mantén pulsado el botón de la válvula inteligente para ponerla en modo emparejamiento y añádela a tu red de 2.4 GHz.
Si la presión de tu grifo es muy alta, coloca un regulador de presión básico antes del microtubo. Si no lo haces, la fuerza del agua podría hacer saltar algún gotero o manguera fina por la noche y provocar una inundación incómoda en el balcón del vecino.
El resultado: Tranquilidad total en vacaciones
En la aplicación configuré un programa sencillo: regar 3 minutos todas las mañanas a las 07:00 (cuando el sol aún no calienta y el agua se aprovecha al máximo antes de evaporarse) y otros 2 minutos a las 21:00 por la noche.
Lo mejor de que sea WiFi es la paz mental. Estando en la playa a 500 kilómetros de distancia, puedo abrir la app en cualquier momento para comprobar el estado de las pilas de la válvula, ver la última vez que regó con éxito e incluso darle a "Riego manual" durante un minuto extra si veo en las noticias que hay una ola de calor histórica en mi ciudad. Mis plantas sobrevivieron al primer verano entero sin perder una sola hoja.